Todo está en la mezcla
En los espectáculos denominados “roadshows”, en seminarios para clientes y durante su participación en ferias, el equipo de IPG muestra cómo se puede dar un toque de color al hormigón. “Nosotros trabajamos así, sobre todo con ejemplos, para despertar de esta manera el interés de los arquitectos y de quienes trabajan en el procesamiento de este material”, cuenta Kohnert. Existen ya abundantes proyectos importantes de arquitectos de renombre, desde el hotel ESO, del muniqués Fritz Auer, ubicado en el desierto de Chile, hasta el puente ferroviario Årsta de Sir Norman Foster, levantado en Estocolmo (Suecia). Incluso el nuevo estadio de Beijing (China), construido por los arquitectos suizos Herzog y de Meuron para las Olimpiadas de 2008, se adorna con adoquines de hormigón negros y amarillos. Se ha desarrollado una página web propia bajo el título “Colored Concrete Works” (“El hormigón coloreado funciona”) y ya se ha producido una película.
